Un empresario recibió una orden de precinto sobre su local por supuestas irregularidades urbanísticas que, en realidad, ya habían sido subsanadas meses antes. La medida afectaba directamente a sus ingresos y ponía en riesgo a sus empleados.
En Sky Law presentamos alegaciones inmediatas, aportamos la documentación técnica y solicitamos medidas cautelares. La Administración reconoció el error y levantó el precinto en menos de dos semanas. Gracias a nuestra intervención, el cliente retomó su actividad sin sanciones adicionales.
